Las voces de los pájaros de Hiroshima

¿Seremos capaces de reconstruirnos luego de los embates del neoliberalismo? Las voces de los pájaros de Hiroshima es un poema un poco pesimista, sobre la desesperación ante la inminente destrucción de la humanidad.

Creada por el poeta Eugen Jebeleanu, traducida por Manuel Serrano Pérez e interpretada por Horacio Guarany y Gianamaría Hidalgo, “Las voces de los pájaros de Hiroshima” es una poesía terrorífica que con sólo leerla nos transmite la desesperación y el miedo de dos pájaros al encontrarse con las consecuencias de la bomba nuclear en Hiroshima

Letra: Eugen Jebeleanu 
Traducción: Manuel Serrano Pérez 
Música: Horacio Guarany

-¿Dónde, dónde están? 
-¿Quiénes? 
-¿Dónde, dónde están? 
-¿Quiénes? ¿Quiénes? 
-¿Dónde están? 
-¿Quiénes? ¿Quiénes? 
-Los hombres… 
-No sé. Mira, copos de ceniza… 
 ¡Copos de ceniza… ceniza… ceniza…! 
-Han volado todos… 
-¿A dónde, a dónde? 
-No sé. Construyamos un nido. 
  Sí, un nido, un nido. 
-Pero… ¿Dónde? 
¿Dónde, dónde, dónde, dónde, dónde…?

Nebulosa. Apocalipsis.
Fotografía de Dominio Público

Cada vez hay menos agua dulce, aumentan las zonas muertas en los océanos, se pierden hectáreas de bosques, aumentan las temperaturas y la emisiones de carbono, se reducen especies o directamente se extinguen.

Las grandes potencias mundiales dirigen las economías de los países emergentes obligándolos a ajustar salarios, a precarizar el trabajo, a dejar de garantizar la salud y la educación, a extranjerizar la tierra y explotarla hasta dejarla totalmente erosionada.

En un mundo que amenaza cotidianamente con repetir lo peor de su historia, ¿es suficiente la resiliencia de los sobrevivientes para reconstruir lo destruido o, al igual que estos pájaros, nos encontraremos con un mundo devastado donde ya no habrá lugar para construir nuevos nidos?

¿Podremos renacer luego de las bombas económicas que lanzaron los organismos internacionales en nuestro país? ¿de las decisiones que perjudican a los nuestros y favorecen al 1% de la población mundial?

Hay bombas nucleares y bombas económicas, pero estas últimas han destruido mucho más.

A continuación, las interpretaciones de Gianamaría Hidalgo y  Horacio Guarany: