¿Qué ves cuando me ves? La juventud según los medios de comunicación

¿Serían posibles los recortes que se están dando en todos los niveles educativos ante una juventud no estigmatizada y positiva? Desde La Descamisada analizamos la representación de los jóvenes construida en los medios de comunicación.

La representación de los jóvenes producida desde los medios sostuvo en los últimos años un estereotipo de joven gravemente estigmatizante. Adicionalmente a una agenda mediática que oculta más de lo que muestra, especialmente los medios audiovisuales logran un efecto de transparencia donde las decisiones editoriales quedan opacadas y la voz del anunciador se posiciona como voz de autoridad que cuenta ‘la verdad’. Esto se refuerza en los programas de tipo noticioso donde la audiencia busca informarse y mantenerse actualizada sobre lo que sucede.

Cebrelli y Rodríguez en “¿Puede invisibilizarse el subalterno?…”, resaltaron la percepción del televidente de la siguiente forma: “El conocido ‘es verdad, lo vi en la tele’, acentúa la identificación del sujeto con el medio, dando a la representación cartas de realidad, fortaleciendo el contrato que une audiencia y medio pero, en este caso, el contrato ya no se funda en la creencia o en el entendimiento, sino en la visión. La primacía del ver sobre el creer le da a la representación mediática –y en especial a las audiovisuales– un estatuto de doble espectacularidad que produce el efecto de invisibilizar la mediación”.

Ante la avanzada contundente del ajuste en educación que atraviesa a todos los niveles educativos, creemos importante realizar una lectura sobre cómo desde los medios producen una representación de los jóvenes dado que son el principal actor social afectado por estas políticas de recorte. Rosana Reguillo en “Emergencia de culturas juveniles” señala que la categoría construida de juventud no es neutra, da cuenta de la manera en que diversas sociedades perciben a ciertos actores sociales, además de ser productoras del mundo. ¿Sería posible cerrar cursos ante una juventud representada como “ejemplar”? La uniformidad en el discurso televisivo sobre lo que es la juventud deja afuera por decisión otras formas de pensar y abordar a los pibes y genera un recorte en la mirada hacia ellos.

Los dichos de María Eugenia Vidal, gobernadora de la provincia de Buenos Aires por el partido de Cambiemos, diciendo “es justo llenar la provincia de universidades públicas, cuando todos sabemos que nadie que nace en la pobreza llega a la universidad”, ¿serían posibles sin una juventud profundamente criminalizada? ¿Cómo son configurados los hechos en cada noticia logrando ubicar en espacio y tiempo la producción de discursos estigmatizantes? Mercedes Calzado en “Elementos para el análisis del tratamiento del caso Blumberg” se preguntaba también: “¿el caso Blumberg y sus reacciones son únicamente símbolos de estos tiempos de inseguridad?¿O tienen más que ver con contextos históricos más amplios y procesos de instalación de estados de conmoción social que no necesariamente se vinculan con el aumento de los índices de delito?”

Para el análisis de medios contamos con la Defensoría del Público creada a partir del artículo 19 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. La misma, entre otras funciones, tiene la responsabilidad de llevar adelante un monitoreo de los medios de comunicación.

Observamos el informe del organismo del año 2016 para analizar cómo se representa la juventud desde la TV abierta. El mismo abarca los canales América, Televisión Pública, Canal 9, Telefé y Canal 13; incluyendo todos los programas noticiosos emitidos en las cuatro franjas horarias (mañana, mediodía, noche y medianoche). Desgraciadamente desde la página web del organismo (http://defensadelpublico.gob.ar) se hace mención al monitoreo correspondiente al año 2017, pero el mismo no ha sido publicado. Sí se encuentran publicados años anteriores: 2013, 2014, 2015 y 2016.  Para observar el diseño metodológico de los monitoreos y todos los informes, hacer clic aquí.

En el monitoreo se registran las temáticas primarias, secundarias y terciarias abordadas por las noticias. Desde allí pudimos analizar cómo se aborda el tópico “Niñez y Adolescencia” y con qué otros tópicos se cruza principalmente.

En el “Monitoreo de Programas Noticiosos de Canales de Aire de la Ciudad de Buenos Aires” de la Defensoría del Público, correspondiente al año 2016, resaltaron la preponderancia de la policialización de la niñez y adolescencia tal y como registraron en los monitoreos de 2015 y 2014: Del total de 473 noticias en que el tópico “Niñez y Adolescencia” fue consignado, el 48,4% tuvo algún tipo de asociación (primaria, secundaria o terciaria) con el tópico “Policiales e Inseguridad”.

Del mismo se desprende que las representaciones que producen los medios sobre los niños y adolescentes se caracterizan por su estigmatización, donde se construye un estereotipo de joven asociado a su peligrosidad y a la delincuencia. Esta genera miedo alrededor de la categoría jóvenes y deja una marca en quienes entran en el estereotipo estigmatizante producido por los medios.

Observando el análisis según las particularidades de tópicos específicos, encontramos que “Niñez y Adolescencia” estuvo más presente como tema secundario en las noticias que tenían a “Policiales e inseguridad” como tópico primario.

En las noticias donde “Niñez y Adolescencia” se encontraban asociados a “Policiales e Inseguridad”, se resalta una constante en la construcción de las noticias que parten del supuesto del menor como peligroso y marginal. Se asoció en repetidas noticias la criminalidad con la pobreza y por lugar de residencia, resaltando la condición etaria editorializada en torno al debate mediático sobre la necesidad o no de bajar la edad de imputabilidad.

En una noticia sobre un robo a un kiosco, el movilero preguntó al comerciante, sin tener indicios al respecto, si se trataba de ‘delincuentes menores de edad’, pero la víctima no los había visto (‘Un kiosco asaltado en Villa Crespo’, Baires Directo, 3 de octubre) (Defensoría del Público, 2016: 14).

Las operaciones observadas con respecto a la presencia de menores de edad en casos policiales/inseguridad suelen ser en torno a la indignación. Si es quien delinque, reclamando un ajuste del régimen penal. Si es víctima, con el objetivo de darle más drama a la noticia. No es la primera vez que se produce mediáticamente una categoría de joven así, ya anteriormente en Argentina se ha recurrido a la criminalización de la juventud de cara a un ajuste brutal.

En el 2000 la autora Reguillo resaltaba: “Mediante estas operaciones, ser joven equivale a ser ‘peligroso’, ‘drogadicto o marihuana’, ‘violento’; se recurre también a la descripción de ciertos rasgos raciales o de apariencia para construir las notas. Entonces, ser un joven de los barrios periféricos o de los sectores marginales se traduce en ser ‘violento’, ‘vago’, ‘ladrón’, ‘drogadicto‘, ‘malviviente‘ y ‘asesino‘ en potencia o real”.

Ello constituye un modo de dificultarles a los jóvenes el acceso a la educación, al mundo laboral y a la cultura: ¿quién quisiera cerca a un jóven violento y criminal? Si a los pibes se los aborda de esta manera a lo largo de los años, ¿cómo defender a la educación como respuesta a las problemáticas que sociales que los afecta? Cuando doña Rosa pide más policía y baja de edad de inimputabilidad, nos encontramos con el reconocimiento de estos discursos.

Aunque los discursos del bloque de poder, de los medios de comunicación incluidos, no son los únicos. Ante una agenda mediática en donde los jóvenes de sectores populares aparecen mayormente estigmatizados, resulta necesario generar discursos propios que discutan ese estigma y salgan al frente produciendo otra representación que sea contrahegemónica. Cuidemos a los pibes. Desde allí también es importante dar la lucha por el derecho a la educación, desde ahí también se discute el avance de las fuerzas de seguridad.

Si querés saber más sobre estos temas:

Calzado, Mercedes (2006): “Elementos para el análisis del tratamiento del Caso Blumberg”, en Violencia y Cultura. Working Paper Series, Buenos Aires.

Rodríguez, María Graciela y Cebrelli, Alejandra (2013): “¿Puede invisibilizarse el subalterno? Algunas reflexiones sobre representaciones y medios”, en Trampas de la Comunicación, no. 76, Buenos Aires.

Reguillo Cruz, Rossana (2000): “Emergencia de culturas juveniles”, Grupo Editorial Norma, Bogotá, Colombia.